Si la Ruta del Norte de La Graciosa destaca por su carácter salvaje, desértico y solitario, la Ruta del Sur es el itinerario definitivo para los amantes del mar en calma, el esnórquel y las postales de aguas color turquesa. Es la excursión más accesible, cómoda y agradecida que puedes hacer en la octava isla canaria si dispones de poco tiempo o si viajas en familia.
Este recorrido en bicicleta te llevará a descubrir dos de las joyas más espectaculares del Parque Natural del Archipiélago Chinijo: la Playa Francesa y la Playa de la Cocina, esta última resguardada bajo la imponente silueta de Montaña Amarilla. A diferencia de las playas del norte, aquí el océano Atlántico se muestra sereno, ofreciendo bahías naturales perfectas para un baño totalmente seguro. Prepara los pedales, el bañador y la cámara de fotos, porque nos vamos a explorar el sur de La Graciosa.
Ficha técnica de la ruta
- Recorrido: Caleta de Sebo – Playa del Salado – Playa Francesa – Playa de la Cocina / Montaña Amarilla – Regreso por el interior – Caleta de Sebo.
- Distancia total: Aproximadamente 7 kilómetros (ida y vuelta).
- Duración estimada: Entre 3 y 4 horas (viajando a ritmo muy tranquilo y pasando bastante tiempo disfrutando del baño y del paisaje en las playas).
- Dificultad: Baja. El perfil es sumamente llano, aunque la presencia de arena suelta en algunos puntos específicos del litoral puede obligarte a bajar de la bicicleta unos metros.
- Tipo de bicicleta: Bicicleta de montaña (MTB) o Fat Bike de ruedas anchas.
Paso 1: Alquiler de equipamiento en Caleta de Sebo
El punto de partida obligatorio es el puerto de Caleta de Sebo. Tras desembarcar del ferry de Lanzarote, encontrarás los locales de alquiler de bicicletas a escasos metros del muelle.
Para realizar la Ruta del Sur, una bicicleta de montaña convencional (10-15 € al día) es más que suficiente debido a la corta distancia del trayecto. Sin embargo, si quieres evitar el esfuerzo de pedalear sobre los bancos de arena acumulada que arrastra el viento costero, una bicicleta eléctrica o una Fat Bike te darán una comodidad excelente.
Consejo extra: Al ser una ruta enfocada en el disfrute playero y el relax, no olvides pedir un candado en la tienda de alquiler. También te recomendamos meter en la mochila una máscara y un tubo de esnórquel; los fondos marinos del sur de la isla albergan una biodiversidad espectacular que merece la pena contemplar.
Paso 2: Pedaleando junto a la Playa del Salado
Iniciamos la ruta saliendo del pueblo en dirección suroeste, pedaleando siempre en paralelo a la línea de la costa. El camino transcurre por una pista de tierra batida flanqueada a la izquierda por dunas bajas y a la derecha por llanuras salpicadas de vegetación autóctona de costa, como los balancones.
A los pocos minutos de salir de Caleta de Sebo, te encontrarás a la izquierda con la Playa del Salado. Se trata de una larguísima franja de arena rubia de casi dos kilómetros de extensión. Es la única playa de La Graciosa que cuenta con una zona acotada y autorizada para acampar (solicitando un permiso previo online).
El camino en este punto es muy agradable, con el imponente Risco de Famara de Lanzarote alzándose al otro lado del brazo de mar. La perspectiva del acantilado reflejándose en las aguas tranquilas te acompañará durante prácticamente todo el trayecto de ida.
Paso 3: Primera parada en la idílica Playa Francesa
Tras recorrer aproximadamente 3 kilómetros desde el pueblo (unos 20 minutos de pedaleo suave), la pista se desvía ligeramente hacia la costa para dejarte en el aparcamiento habilitado para las bicicletas de la Playa Francesa.
Debes dejar la bicicleta asegurada con el candado en esta zona, ya que a partir de aquí el camino se vuelve de arena muy fina y profunda, haciendo imposible el pedaleo, y está prohibido circular con vehículos por la orilla para proteger el ecosistema dunar.
La Playa Francesa es una bahía natural dividida en dos zonas por una pequeña lengua de rocas. Su arena es blanca y fina, y sus aguas son tan tranquilas, limpias y transparentes que simulan una piscina natural gigante. Debido a su resguardo del viento y del oleaje, es habitual ver veleros y catamaranes fondeados en su costa. Es un lugar fantástico para tumbarse al sol, refrescarse y disfrutar de un baño sin preocupaciones.
Paso 4: Caminando hacia la Playa de la Cocina y Montaña Amarilla
Después de disfrutar de la Playa Francesa, te sugerimos continuar a pie bordeando la costa hacia el oeste durante unos 10 o 15 minutos más. Siguiendo el sendero litoral marcado, llegarás a uno de los rincones más mágicos e impactantes de Canarias: la Playa de la Cocina.
Esta diminuta cala virgen se encuentra completamente resguardada a los pies de Montaña Amarilla, un antiguo volcán cuyo acantilado costero ha sido erosionado por el viento y el mar, dejando al descubierto unos espectaculares estratos geológicos de colores amarillos, ocres y anaranjados intensos.
El contraste del color amarillo encendido de la montaña con el verde esmeralda y turquesa del agua es sencillamente sobrecogedor. Al estar protegida de los vientos dominantes por el propio volcán, las aguas de la Playa de la Cocina son las más mansas de la isla, lo que la convierte en el santuario perfecto para practicar esnórquel y observar viejas, sargos y fulas entre los fondos rocosos de la orilla.
Paso 5: El regreso a Caleta de Sebo por el interior
Para la vuelta, una vez que regreses a buscar tu bicicleta al aparcamiento de la Playa Francesa, tienes dos opciones: volver por el mismo camino de la costa o tomar una pista interior que conecta directamente con la zona norte de Caleta de Sebo.
Te recomendamos la pista del interior para variar el paisaje. Este camino te ofrecerá una perspectiva diferente de la llanura central de la isla y de sus conos volcánicos menores. Al ser un trayecto en su mayoría llano y con el viento habitualmente a favor a la vuelta, en unos 15 minutos estarás de nuevo en las calles arenosas del pueblo.
Para culminar un día perfecto en el sur, devuelve la bicicleta y encamínate a las terrazas del puerto de Caleta de Sebo. Sentarse a saborear unas papas arrugadas con mojo, un queso majorero asado y un pescado fresco del día frente al mar es la mejor recompensa para cerrar una jornada inolvidable de pedales y playas.
Consejos prácticos para tu excursión al sur
- Respeta las mareas: La Playa de la Cocina es bastante estrecha. Cuando la marea está muy alta, la arena puede quedar cubierta casi por completo por el agua. Te aconsejamos consultar la tabla de mareas del día y planificar tu visita a esta playa coincidiendo con la marea baja o media para disfrutar de toda su superficie de arena.
- No olvides el avituallamiento: Aunque la ruta al sur es corta y está relativamente cerca del pueblo, en ninguna de estas playas hay baños, chiringuitos ni papeleras. Lleva contigo agua suficiente y algo de comida, y recuerda llevarte de vuelta toda la basura que generes.
- Prohibido subir al volcán por libre: Aunque Montaña Amarilla es espectacular, su ladera es extremadamente frágil y sufre de una severa erosión. Está estrictamente prohibido escalar el volcán fuera de los senderos oficiales para evitar el deterioro del monumento natural.
