Las mejores zonas para practicar esnórquel y buceo en La Graciosa

esnorquel en la graciosa

La Graciosa no solo es un paraíso en la superficie; su verdadero tesoro se esconde bajo el agua. La octava isla de las Canarias, junto con los islotes del norte de Lanzarote, forma parte de la Reserva Marina del Archipiélago Chinijo. Creada en 1995, con sus más de 70.000 hectáreas es la reserva marina más grande de Europa.

La total restricción de la pesca comercial y el aislamiento de la isla han permitido que sus aguas alberguen una biodiversidad espectacular, convirtiendo a La Graciosa en uno de los destinos más codiciados del Atlántico para los amantes del esnórquel y el submarinismo. Desde tranquilas calas turquesas aptas para toda la familia hasta espectaculares inmersiones profundas para buceadores experimentados, aquí te presentamos las mejores zonas para explorar el universo submarino de la isla.


Esnórquel en La Graciosa: El paraíso a pie de playa

Para disfrutar de la vida marina de La Graciosa no necesitas un equipamiento complejo ni certificaciones de buceo. Con unas simples gafas, un tubo y unas aletas puedes descubrir auténticos acuarios naturales accesibles directamente desde la orilla. Las mejores zonas se concentran en el sur de la isla, al abrigo de las corrientes del océano abierto.

1. Playa de la Cocina (Montaña Amarilla)

Situada a los pies del imponente volcán de Montaña Amarilla, esta pequeña cala es, sin duda, el mejor lugar de la isla para hacer esnórquel. Al estar resguardada de los vientos dominantes por el propio cono volcánico, sus aguas son tan tranquilas y mansas que parecen una piscina esmeralda.

  • Qué ver bajo el agua: La playa combina fondos de arena dorada con zonas de arrecife rocoso en los laterales. Al nadar cerca de las rocas podrás observar con total claridad bancos de salemas, sargos, fulas negras y llamativos viejas (el pez loro canario, famoso por sus vivos colores rojos y grises). Con un poco de paciencia, en los fondos de arena es fácil divisar pequeños chuchos (rayas) y tapaculos (lenguados) mimetizados con el entorno.

2. Playa Francesa

Ubicada a unos 15 minutos a pie de la Playa de la Cocina, la Playa Francesa es una amplia bahía de arena blanca y aguas cristalinas. Es la zona donde suelen fondear los catamaranes turísticos debido a su excelente resguardo.

  • Qué ver bajo el agua: El área ideal para el esnórquel se encuentra en la lengua de rocas que divide la playa en dos sectores y en los arrecifes someros de los extremos. Es un lugar perfecto para principiantes y niños debido a su escasa profundidad y nulo oleaje. Aquí nadarás rodeado de pequeños peces planos, cangrejos araña y coloridos pejeperros.

3. El Muelle de Pedro Barba

Pedro Barba es un pequeño y exclusivo núcleo de casas vacacionales en el este de la isla que la mayor parte del año permanece deshabitado. Su pequeña playa, protegida por un espigón de piedra, es un rincón fantástico para el esnórquel solitario.

  • Qué ver bajo el agua: Las propias rocas del muelle sirven de refugio a una enorme cantidad de vida marina. Al sumergirte verás grandes bancos de pulpos, sepias (chocos) camuflándose entre las piedras, e incluso ejemplares jóvenes de morenas asomando tímidamente la cabeza desde sus grietas.

Buceo en La Graciosa: Inmersiones en la mayor reserva marina de Europa

Para los buceadores certificados, La Graciosa ofrece una experiencia de nivel mundial. Las aguas de la reserva destacan por una visibilidad excepcional que a menudo supera los 30 o 40 metros, y una temperatura agradable que oscila entre los 18°C en invierno y los 24°C en verano.

Para bucear aquí es obligatorio contratar las salidas con los centros de buceo autorizados de Caleta de Sebo, ya que ellos gestionan los permisos necesarios para sumergirse en la reserva protegida. Estas son las tres inmersiones más espectaculares:

1. El Burgado

Es una de las inmersiones estrella de la isla y un auténtico santuario de biodiversidad. Se trata de una inmersión apta para diferentes niveles, con una profundidad que oscila entre los 15 y los 25 metros.

  • La experiencia: La topografía submarina está formada por una pared de roca volcánica que cae con suavidad hacia un fondo arenoso. Lo más impresionante de El Burgado es la densidad de vida: es el lugar perfecto para cruzarse con majestuosos angelotes (tiburones ángel), una especie en peligro de extinción que encuentra en la reserva uno de sus últimos refugios mundiales. También es habitual ver enormes rayas o chuchos negros, bancos masivos de roncadores que forman paredes de peces de color plata, y grandes meros que se muestran curiosos ante los buceadores.

2. Las Anclas

Esta inmersión combina a la perfección la riqueza biológica con el misterio de la historia marítima de las islas. Situada en el estrecho de El Río, entre Lanzarote y La Graciosa, requiere una profundidad media de unos 20 metros.

  • La experiencia: El nombre de la zona se debe a la presencia en el fondo marino de varias anclas antiguas de hierro, algunas de ellas del siglo XVIII, mudos testigos de los barcos piratas y comerciales que buscaban refugio en este canal. Además del valor arqueológico, el paisaje está dominado por cuevas y cornisas donde se esconden grandes langostas canarias, morenas de considerables dimensiones y espectaculares colonias de gerardias (falso coral negro).

3. El Roncadero

Ubicado cerca del islote de Montaña Clara, esta inmersión está reservada generalmente para buceadores avanzados debido a las corrientes y a una profundidad que alcanza los 30 metros.

  • La experiencia: Es el reino de los animales pelágicos. El Roncadero debe su nombre a los miles de peces roncadores que tapizan el fondo marino creando una masa compacta brillante. Alrededor de este banco es frecuente presenciar la acción de caza de grandes depredadores como los medregales (serviolas), bonitos y bicudas (barracudas), que patrullan la zona a gran velocidad ofreciendo un espectáculo de la naturaleza en estado puro.

Consejos esenciales para explorar los fondos de La Graciosa

  1. Protección térmica y solar: Para el esnórquel prolongado, se recomienda usar una camiseta de licra con protección UV o un neopreno corto (shorty). El viento constante de la isla puede camuflar la fuerza del sol, y el agua del Atlántico suele estar fresca, por lo que una capa térmica te permitirá aguantar más tiempo disfrutando de los peces.
  2. Contrata centros oficiales: El buceo por libre en la reserva está estrictamente prohibido. Acude a los centros con base en el puerto de Caleta de Sebo; ellos conocen perfectamente las condiciones cambiantes de las corrientes, garantizan tu seguridad y disponen de las embarcaciones necesarias para acceder a los puntos de buceo de los islotes.
  3. Respeto absoluto al ecosistema: Estás en un espacio protegido de máxima importancia. Está totalmente prohibido tocar a los animales, alimentar a los peces (pantry-diving), recolectar conchas o estrellas de mar, o alterar el fondo marino. Mantener la flotabilidad adecuada para no golpear las rocas o el coral es vital.

Sumergirse en las aguas de La Graciosa es una experiencia que transforma el viaje de cualquier naturaleza. Es la oportunidad de experimentar el océano tal y como era hace siglos, libre de la huella masiva del ser humano.


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